El valor del esfuerzo.
Javier Rojas Sandoval

Esfuerzo es una palabra derivada del infinitivo esforzar que tanto en español como en inglés –encourage-se
asocia con las ideas de fuerza, vigor, energía, valentía, animosidad, aliento. Expresa una actitud de voluntad
dirigida  a vencer obstáculos o resistencias y dificultades para alcanzar objetivos. El obstáculo puede ser
externo, del entorno, o interno del propio individuo. Al asociarse con la voluntad el concepto conjuga lo físico
y lo moral: esfuerzo físico y moral o intelectual.
Los  antónimos de esfuerzo son: apocamiento, desmayo, flaqueza, desánimo, abatimiento, desaliento,
desesperanza, dejadez, entre otros.
Por su propia naturaleza, la industria como actividad orientada a producir y transformar, implica un esfuerzo.
Lo que el ser humano ha tratado de disminuir con la ciencia y la tecnología.  
Históricamente el esfuerzo ha sido reconocido socialmente como una virtud humana de valor, de gran
significación.
La tradición del esfuerzo como valor ha sido conservada por el pensamiento industrial de Monterrey y se
puede encontrar en las ideas del ingeniero Roberto G. Sada, quien destaca que el primer proyecto de la
fábrica de vidrio instalada en Monterrey en 1903 -“Fábrica de Vidrios y Cristales, S.A.”- fue producto del
esfuerzo para vencer las dificultades que comportaba la puesta en marcha de una planta que no tenía
antecedentes en Monterrey. Históricamente fueron varios los esfuerzos: a) inversión, b) administrativos, c)
tecnológicos, d) fuerza de trabajo. (En esos tiempos no existían en Monterrey trabajadores con experiencia
en el oficio.).


Fuente:
Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.
http://www.rae.es/. ( Fecha de consulta: 04/02/05).

Roberto G. Sada (1981). Ensayos sobre la historia de una industria. S/E. Monterrey, N. L.