Jurídicamente la fundación de Industrias Monterrey, S. A. se produjo el 14 de febrero de 1936. Los socios fundadores fueron los señores: Arturo Garza, Roberto Garza, Eugenio Clariond Garza, Eugenio Domínguez y María Garza viuda de Clariond. La denominación de industrias, corresponde a un grupo de plantas fabriles integrado por: Fábrica de Ropa La Sultana, Molino de Trigo Nuevo León, Fábrica de Artefactos de Madera La Sultana y Planta Galvanizadora de Lámina La Sultana.
En sus inicios el corazón industrial de IMSA fue el galvanizado; el cual consiste en aplicar un recubrimiento a las piezas de metal. Este recubrimiento tradicionalmente ha consistido en una capa de cinc, por lo que el sistema es conocido como cincado, aunque estrictamente no es el único.
Según narra don Eugenio Clariond Garza, en IMSA un personaje que contribuyó de manera importante al desarrollo del galvanizado fue el señor Mauro Amarante. Al principio se trabajaba con lámina de acero importada de Estados Unidos, ya que la Fundidora Monterrey, S.A., producía solamente acero en lingote y Hojalata y Lámina, S. A. no comenzaría a producir sino hasta principios de la década de los cuarenta. En sus inicios, el sistema de galvanización era muy rudimentario. El procedimiento consistía en la inmersión, hoja por hoja, de lámina de acero, en una paila (vasija como sartén de metal), que contenía cinc fundido. De esa manera las láminas se bañaban en cinc, logrando con ello el recubrimiento protector contra la corrosión. Lo cierto es que no sólo se galvanizaba lámina, sino también diversas piezas y estructuras de acero. Desde sus inicios, la planta galvanizadora tuvo un desarrollo muy dinámico. Para la década de los cuarenta, justamente en 1947, IMSA empieza a instalar centros de almacenamiento, distribución y servicio en la ciudad de México. Luego, en 1952, abre oficinas en Guadalajara, Jalisco. Hacia 1954, IMSA logra convertirse en pionera a nivel nacional en la producción de flejes de acero revestido con metal para preservarlos de la oxidación, revestimiento conocido como pavonado. La planta de flejes le permitió a IMSA integrar sus operaciones así como prescindir de las importaciones de algunos productos. La década de los sesenta fue otra etapa de gran dinamismo para IMSA. En 1962, nuevamente logra un lugar de importancia a nivel nacional, al poner en marcha la primera línea de galvanizado continuo en México y ser la planta más grande en América Latina, al fundar Zintro, dedicada a la fabricación de lámina de acero galvanizada troquelable. En razón de necesidades de mayores espacios físicos para la operación de IMSA, en junio de 1962, inaugura sus nuevas instalaciones en la Avenida Universidad 992 Nte., en el municipio de San Nicolás de los Garza, lugar donde actualmente se encuentra.
Fotografías y textos tomados del Libro “Fábricas pioneras de la industria de Nuevo León”, de: Javier Rojas Sandoval. UANL-CONARTE-PULSAR. Monterrey, N.L. 1997.
Para mayor información visite la página oficial de IMSA: www.grupoimsa.com