| Galletera Mexicana, S.A. |
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| Galletera Mexicana, S.A. Industrial Fábrica de Galletas y Pastas, S. A. (1925) Con el desarrollo de la industria, en Monterrey se produjo un notable crecimiento poblacional y urbano, lo que tuvo su impacto en la demanda de nuevos y diversos productos de amplio consumo. En la década de los veinte, se desarrollaron dos ramas de la industria ligera, la mueblera y la de alimentos. La de alimentos tenía ya un larga trayectoria iniciada desde el siglo XIX, cuando se fundaron los molinos de trigo de Jesús María y El Hércules, ambos propiedad de Valentín Rivero. El primero, funcionaba ya en 1847, y el segundo desde 1862. En la década de los veinte se encontraba funcionando la fábrica de pastas denominada Lara, S. A., propiedad de los señores Raúl y Gustavo Lara, fundada en 1917. Puede considerarse la fábrica mencionada como el antecedente más remoto de lo que con el tiempo fue Galletera Mexicana, S.A. En 1921, los hermanos Santos González (Alberto, Ignacio y Manuel) adquirieron el cincuenta por ciento de las acciones de la fábrica Lara, S. A. y cambiaron la razón social a Lara y Santos, con el logotipo LYSA.[1] La planta Lara, S. A. fabricaba solamente pastas. Cuando intervinieron los hermanos Santos, comenzó la producción de galletas. Cuatro años después, en 1925, cambió la razón social de Lara y Santos a la de Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas, S. A. El cambio de razón social de la fábrica obedeció al cambio de propietarios, según narra doña Francisca de Hoyos, viuda del promotor de la industria harinera, don Alberto Santos González. Los hermanos Santos se hicieron de la planta al comprar la parte de los otros socios. El acta constitutiva signada por el notario Diódoro de los Santos informa que los señores Ignacio Santos y sus hijos: Ignacio A. Santos, Alberto Santos y Manuel Santos constituyeron la sociedad anónima: La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas, S. A., que se hizo cargo del negocio que explotaba la extinta sociedad Lara y Santos. A partir de entonces, el logotipo sonaba igual pero se escribía diferente: de LYSA (Lara y Santos, S. A.), pasó a denominarse LISA (La Industrial, S. A.). La fábrica de galletas y pastas se integró con dos harineras que ya poseían desde hacía tiempo los hermanos Santos: Harinera de Torreón, S. A. y Harinera Monterrey, S. A. (ésta última, en 1926, pasó a llamarse Harinera Santos). Industrial Fábrica de Galletas y Pastas, S. A. Primer consejo de administración. 1925 Alberto Santos Presidente Manuel Santos Vicepresidente Ignacio A. Santos Secretario Fotografías y textos tomados del Libro “Fábricas pioneras de la industria de Nuevo León”, de: Javier Rojas Sandoval. UANL-CONARTE-PULSAR. Monterrey, N.L. 1997. |
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